.jpg)
“The Great Gatsby” de Baz Luhrmann fue la primera. Ni he leído el libro de F. Scott Fitzgerald en el que se basa, ni he visto la versión anterior, así que no sabía muy bien a lo que me enfrentaba. Me encantó. Es una película visualmente muy atractiva, con un buen ritmo y con actores la mar de indicados. Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio) es un misterioso millonario en la Nueva York de los años 20, enamorado de una joven que vive justo al otro lado de la bahía. La historia la cuenta su nuevo vecino, Nick Carraway (maravilloso Toby Maguire), un joven que llega a la ciudad a probar fortuna. Lo dicho, me ha gustado mucho y me ha hecho descubrir que me encanta Toby Maguire. Je, je. Creo que me leeré el libro.
“The Butler” de Lee Daniels no me atraía a simple vista, pero viendo el elenco de actores que participaban, me decidí. Tengo que admitir que no me gusta demasiado forest witaker, el actor que interpreta al mayordomo de la Casa Blanca que da título a la película. No sé, es un actor que siempre me parece que tiene la cara muy triste. Cuenta su historia, en paralelo a la historia reciente de Estados Unidos, desde que es un niño en una plantación de algodón hasta que ya es anciano y, ya retirado, va a visitar al primer presidente de Estados Unidos negro: Obama. Es una película muy correcta, por la que circulan grandes actores (la mayoría interpretando a ex presidentes del gobierno de Estados Unidos) y que refleja la evolución de la actitud del país hacia la gente de color. Pero no me ha emocionado especialmente. Repito, es una peli muy correcta y está muy bien, pero tampoco me ha entusiasmado..jpg)
“The Internship” de Shawn Levy la vi porque me desperté a las 4 de la mañana en el avión y ya no hubo manera de volverme a dormir. Aún así, no me dio tiempo de ver el final, no lo he visto aún, así que espero verlo a la vuelta o ya en casa. Pero bueno, me lo imagino. Es la historia de dos amigos que pasan de los cuarenta que se quedan sin trabajo y deciden “invertir en el futuro”, presentándose a un programa de becarios de Google durante un verano para conseguir un trabajo fijo allí. Obviamente, son la nota discordante, alrededor de jovencitos frikis con grandes conocimientos informáticos. Bueno, es una historia sin ningún tipo de transcendencia, pero es amena y entretenida. Y hasta graciosa a ratos.
Y por fin he visto “The Hunger Games” de Gary Ross. Ya conté aquí que el libro me gustó mucho y tenía muchas ganas de ver la peli. Esta no la vi en el avión, si no en las largas esperas en el aeropuerto, entre Frankfurt y Windhoek. Me ha gustado mucho, mucho. Me parece que refleja muy bien el espíritu del libro y aunque obvia algunos detalles (el papel de la chica muda que atiende a Katniss en las habitaciones del Capitolio, los aviones que se llevan a los muertos que caen en los Juegos o que los perros salvajes mutantes que aparecen al final son en realidad los tributos ya muertos) y cambia otros (el origen del pin que Katniss se lleva a la arena no tiene nada que ver y las notas que le llegan a Katniss con los regalos no aparecen en el libro), creo que es una muy buena adaptación. Eso sí, el actor que interpreta a Gale me parece perfecto para el papel (además de guapísimo), pero a Peeta no me lo imaginaba así. No recuerdo si en el libro se le describe como rubio, pero sí con aspecto sincero, casi inocente y el actor aquí tiene un punto tenebroso (o igual se lo veo yo) que no me cuadra demasiado con la descripción de la novela. Después de leer el primer libro, no sabía si prefería a Gale o a Peeta, bueno, igual sí, pero al menos te hacía planteártelo, dudar. Cualquiera de los dos parecía adecuado para ella. No sé lo que va a pasar, aún voy por la mitad del primer libro, pero después de ver la primera película, me he sentido obligada a escoger a Gale. Eso sí, si me tengo que quedar con un guapo en esta peli, me quedo con Wes Bentley. Qué descubrimiento, madre mía, ¿cómo no me había fijado en él antes? ¡Me lo pido!Y con esto y un bizcocho, se acaba la primera entrega de cine viajero namibio. Habrá más. Supongo.

